Mis primeros años de cristiano los pasé leyendo, memorizando, aprendiendo en la Palabra de Dios en la versión Reina-Valera 1960 (RV60). De hecho, fue la primera versión bíblica protestante en español que compré en las Sociedades Bíblicas Unidas acá en Chile. Pero de hace unos años he estado usando constantemente la versión La Biblia de las Américas (LBLA). Si has leído algunas entradas en este blog spot, ya lo habrás sabido. Y de hecho, ya tengo otras entradas similares a estas. Pero quisiera abordar este tema otra vez, para hacer una comparación interesante entre ambas versiones.
Amo la RV60. Me encanta
el español antiguo que tiene, el formato de las Biblias Holman, y la
familiaridad que evoca el leer la Palabra en esta versión. Pasé algunos años
leyendo de esa versión. Sin embargo, presentaré algunas diferencias y
características entre estas dos versiones, y la razón por la que siempre
termino usando, estudiando de, y aprendiendo en la LBLA, y por qué la prefiero.
Sin embargo, debo decir
que amo ambas versiones y considero que son muy buenas traducciones de la Biblia
en español. Ambas comparten la filosofía de traducción de equivalencia formal.
RV60
La versión RV60 es una
revisión de la RV 1909, la cual es una revisión de la Biblia del Cántaro de
1602, obra de Cipriano de Valera, cuya versión fue la primera revisión de la
Biblia del Oso de 1569, cuyo traductor fue Casiodoro de Reina. Por ende, la
base textual para el Antiguo Testamento (AT) fue el Texto Masorético en su
edición de Daniel Bomberg (Venecia, 1525). Casiodoro de Reina también se valió
de otras fuentes de consulta y de ayuda.
Para el Nuevo Testamento
(NT), él se basó en el Textus Receptus (TR; texto recibido), desde la 3 era
edición de Erasmo de Rotterdam, y la revisión de Estéfano de 1550.
Por ende, la RV60 se basa
en dichos textos y ediciones para el AT y el NT. Obviamente, los revisores de
la RV60 incorporaron lecturas de los Manuscritos del Mar Muerto (M.M.M) en el
AT, particularmente en el libro del profeta Isaías, y en algunas partes incorporaron
lecturas del texto crítico en el NT (como lo hemos visto en mis primeras
entradas en este blog spot). Pero su base textual principal, sería: Texto
Masorético edición de Bomberg para el AT, y el Textus Receptus de Erasmo y Estéfano
para el NT.
LBLA
En cambio, para la LBLA,
los mismos traductores dicen en el prefacio, en los principios de traducción,
que para el AT, usaron la Biblia Hebraica Stuttgartensia “en la que se ha
revisado por completo el aparato crítico de la Biblia Hebraica de Kittel.” En
este sentido, ambos textos comparten la base del Texto Masorético, como todas
las traducciones de la Biblia protestante lo hacen.
Para el NT, los
traductores de LBLA dicen que “se ha prestado gran atención a los últimos
manuscritos descubiertos para determinar el mejor texto posible. En general se
ha seguido el texto del Novum Testamentum Graece de Nestle-Aland en su vigésima
séptima edición.” Algunas ediciones de LBLA dicen que se basaron en el
Nestle-Aland en su vigésima sexta edición. Pero no hay contradicción, porque
son el mismo texto impreso (varían en formatos y también en el aparato
crítico).
Aquí es claro que LBLA
supera en su base textual a RV60. La base manuscrita para el texto de
Nestle-Aland es muchísimo mejor que para el TR, el cual se basó en una docena
de manuscritos griegos tardíos.
Ejemplos
Un ejemplo de las mejores lecturas, lo podemos ver en los siguientes pasajes:
Juan 6:69 (LBLA) “Y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Santo de Dios.”
Juan 6:69 (RV60) “Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.”
La mejor lectura, en base
a los manuscritos más antiguos, y la razón que se da para la lectura “el Santo
de Dios” es mejor, y es preferible como lectura original (Ver Anexo 1 para más
información).
Otro ejemplo:
Judas 4 (LBLA) “Pues algunos hombres se han infiltrado encubiertamente, los cuales desde mucho antes estaban marcados para esta condenación, impíos que convierten la gracia de nuestro Dios en libertinaje, y niegan a nuestro único Soberano y Señor, Jesucristo.”
Judas 4 (RV60) “Porque
algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido
destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje
la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a
nuestro Señor Jesucristo.
La mejor lectura por la
evidencia manuscrita es la de LBLA, en la cual se le llama a Jesucristo “nuestro
único Soberano y Señor”, claramente un título exaltado (ver Anexo 1 para más
información).
Aquí a lo que me refiero,
es que la LBLA tiene muchas ventajas prácticas y como herramientas para el estudio
en el mismo texto en sí y en las notas al margen.
A. La LBLA pone en itálicas o cursivas las palabras que no están presentes en el texto hebreo o griego, para dar mayor sentido al texto en español, o palabras que están implícitas.
Un ejemplo de esto sería
Efesios 2:1
(LBLA) “Y
Él os dio vida a vosotros, que estabais muertos en vuestros
delitos y pecados”
(RV60) “Y
él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y
pecados”
Las palabras “Él os dio
vida” no están en el texto griego, pero los editores juzgaron que era necesario
para darle sentido al texto mismo. Esto se ve claramente en LBLA, pero no se
hace notorio en RV60 (esta práctica fue hecha por Casiodoro de Reina en la
Biblia del Oso (ver Anexo 2) y se mantuvo hasta RV 1909. Lamentablemente no se incluyó en
RV60).
Un ejemplo claro se puede
ver en el siguiente versículo:
Marcos 3:13-15 (LBLA)
“Y subió* al monte,
llamó* a los que Él quiso, y ellos vinieron a Él. Y designó a
doce, para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar, y para que
tuvieran autoridad de expulsar demonios.”
En RV60 no se sigue esta
práctica.
Y aquí es tanto una
herramienta útil para distinguir a quién se refiere el texto, y también es más
de preferencia. Pero me gusta. Y de hecho también los autores cristianos frecuentemente
en sus escritos (blogs, posts en redes sociales, libros, etc.) hacen lo mismo
que LBLA.
Esto es realmente
interesante y una herramienta práctica. Esto sale descrito en la sección de formato
general en las Biblias LBLA.
Es sumamente práctico. No
es nada novedoso. El texto griego de Nestle-Aland distingue las citas del AT en
el NT poniéndolas en cursiva. El texto griego de 1881 de Westcott y Hort
(W&H) lo hizo poniendo las citas del AT en letras mayúsculas griegas. Y
toma, por ejemplo, la predicación de Esteban en Hechos cap. 7. Está llena de
citas textuales del AT. Esto se ve claramente en LBLA. Considera la siguiente
imagen, donde pongo al lado izquierdo Hechos 7 en LBLA, y al lado derecho el
texto griego de Westcott y Hort en Hechos 7 (no son los mismos versículos, pero solo es
para hacer comparación del formato; tiendo a pensar que los traductores de NASB
y LBLA usaron el formato de W&H para esto):
En las LBLA de Estudio, o
LBLA ultrafina (aunque aquí no incluyen todas las notas) los editores pusieron
todas las notas en una columna central. Creo que eso es lejos lo mejor. En LBLA
margen ancho con referencias, las notas y referencias quedaron a un costado. No
solo se incluyen las referencias cruzadas, sino también notas del traductor.
Estas notas del traductor pueden ser debido a: 1) Traducciones alternativas del
mismo texto hebreo/arameo/griego; 2) Traducciones literales que en el texto oscurecerían
su significado; 3) Variantes textuales de manuscritos y versiones antiguas; 4)
Explicaciones de ciertas palabras (por ejemplo: centurión, legión, etc.).
Considera el siguiente
ejemplo en la imagen:
En Juan 3:3, 7, la
palabra griega para “de nuevo” puede también significar “de arriba”. Y eso queda
claro en las notas marginales.
Esta practica para nada
es nueva. El mismo Casiodoro de Reina lo usó en su Biblia del Oso (1569) (ver Anexo 3). Así
que en este sentido, LBLA está continuando una práctica muy provechosa en la
traducción bíblica.
Considera Juan 3:13 donde
dice que “Muchos manuscritos antiguos no incluyen: que está en el cielo”. Para
mí es valioso que sean transparentes con el lector. De hecho, Casiodoro de
Reina en la Biblia del Oso pone una lectura alternativa al margen en Marcos 1:2.
En su texto dice “en los profetas”, pero al margen dejó anotado: “Otra lectura:
en Isaías profeta” (ver Anexo 4). Eso es claramente una variante textual. Y es claro que él
usó varias fuentes para su traducción, como él mismo lo deja claro en su
amonestación al lector. Es decir, esta práctica no es nada nueva.
También puedes considerar
la imagen que dejé en el siguiente punto (E), donde se indica que una lectura
en Isaías se basó en los M.M.M.
La RV60 siguiendo la tradición
de Casiodoro de Reina, usa el Nombre: Jehová. En particular, a mí no me es
molesto. Pero sabemos que esa pronunciación no es la original. Varios eruditos
y biblistas están muy convencidos de que la pronunciación original es: Yahweh.
En español otras traducciones lo dejan como: Yavé o Yahveh.
Aquí la LBLA usa SEÑOR o
DIOS (cuando YHWH va acompañado de Adonai (Señor)). Esto se puede leer en los
principios de traducción de LBLA. Siguen una práctica judía muy antigua de sustituir
el Nombre Sagrado de Dios: YHWH, por uno de sus títulos. Realmente tampoco
tengo problema. Los autores del NT usaron el título Kurios (Señor) al citar el
AT (probablemente en el uso de la Septuaginta; o más generalmente del AT en
griego).
Considera la siguiente
imagen:
En el NT los autores
(sobre todo en los Evangelios, y sobre todo Marcos y Juan) usaron verbos
griegos en presente para hacer más vívidas las escenas que narraban y también los
diálogos. Generalmente estos verbos son traducidos en pasado simple en nuestras
traducciones. LBLA pone una estrella o asterisco al lado de tales verbos en el
NT para indicar que esos verbos en el texto griego original están en presente
histórico.
Considera el siguiente
ejemplo:
En el versículo 43 de Juan
1 se debería leer así literalmente: “Al día siguiente Jesús se propuso salir
para Galilea, y encuentra a Felipe, y le dice: Sígueme.
El vers. 45: “Felipe encuentra
a Natanael y le dice: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en
la ley, y también los profetas, a Jesús de Nazaret, el hijo de José.”
Si comparamos, todas
herramientas textuales que vemos en LBLA no se ven en RV60. Y no está mal del
todo, ya que cada versión es única y tiene sus características. Pero a mí me
gustan estos formatos y principios de traducción de LBLA. Lo hace muy útil y
práctico para el estudio profundo de las Escrituras, y a mí genera mucha
confianza en la transparencia de los traductores.
Pero de nuevo, ambas versiones son espectaculares y muy útiles, y ciertamente son la Palabra de Dios.
Espero esta entrada te haya ayudado. Sin duda alguna somos bendecidos por el Señor. Y debes saber que estas características de LBLA se ven en la Nueva Biblia de las Américas (NBLA), porque esta es una revisión de LBLA. Y la NBLA es la que actualmente está en el mercado. Igual me es necesario decir que extraño mucho que LBLA no esté en el mercado. Espero pueda volverse a imprimir, y que más creyentes puedan hacer uso de la tremenda herramienta de LBLA en físico.
Dios te bendiga, querido lector.
Atte.,
Felipe Díaz-Valdés
Bustamante.
Anexo 1
Juan 6:69
La lectura “el Santo de
Dios” tiene el siguiente soporte manuscrito y de versiones antiguas: p75 א B C*
D L W itd copsa(ms) coppbo
La otra lectura “el
Cristo, el Hijo del Dios viviente” fue desarrollada más tardía en los
manuscritos griegos. Algunos testigos presentan la lectura: “el Cristo” (Tertuliano);
otros, “el Cristo, el Santo de Dios” (P66 copsa(mss) copbo
copach2); otros dicen “el Cristo, el Hijo de Dios” (C Θ* 0141 f1 33
205 565 1010 ita itaur itc ite itl
vg); y luego otros, dicen: “el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (E F G H K N
(Δ θεοῦ ζῶντος) Θc Π Ψ 0250 f13 (17 l524 28 157 180 579
597 Byz)
Es decir, fue una lectura
expandida que llegó a ser la dominante en los manuscritos bizantinos tardíos, y
que por ende pasó a ser la lectura del Textus Receptus.
Judas 4
La lectura para “Soberano”
(dejándolo solo, sin la palabra “Dios”) es atestiguada en: p78 א A B C 0251 6
33 61 81 93 307 322 323 326* 326c 431 436 442 453* 621 808 1067
Y la lectura “a Dios el
único Soberano”, es vista en los siguientes mss: K L P Ψ 049 056 0142 5 18 35
88 181 254 326c 453c 468 623 630 665 909 915 945 1175 Byz
Claramente es una lectura
tardía dentro de los manuscritos. Una lectura que añade la palabra “Dios” para
que el título “Soberano” sea claramente identificable a Dios.
Anexo 2
El uso de cursivas en la Biblia del Oso (1569), en Efesios cap. 3.
Presta atención al versículo 3 (a saber), y al vers. 8 (digo).
También nota las palabras entre corchetes del vers. 9 (por Jesús el Cristo). Los corchetes en las traducciones Bíblicas (y también en las ediciones del texto griego) indican que el traductor sabía de una variante textual, y que al ponerlas entre corchetes infiere que probablemente no sean palabras en el texto original.
Anexo 3
Anexo 4

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