lunes, 15 de junio de 2026

The Lockman Foundation y el espectacular trabajo de traducción de la Biblia (NASB y LBLA/NBLA)

 No soy un experto en los idiomas bíblicos. No he trabajado en el campo de la traducción bíblica. Mi interés es más de un laico, creyente en Jesucristo y Su evangelio, y todo ello por la gracia de Dios. Sin embargo, mis convicciones en las doctrinas bíblicas son profundas. Pienso que la doctrina de la inerrancia, infalibilidad de las Sagradas Escrituras, junto con la inspiración verbal y plenaria son muy importantes, porque el carácter de Dios mismo está involucrado en ello. Es tanto que así, que creo que debemos tener el mismo estándar alto del concepto de las Sagradas Escrituras que tiene nuestro Señor Jesucristo. 

En Mateo 22:23-33, unos saduceos le hacen preguntas a Jesús sobre el levirato y su aplicación en la resurrección. Y Jesús les confrontó usando las Escrituras, diciendo:

"Y en cuanto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que os fue dicho por Dios, cuando dijo: «Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob»? Él no es Dios de muertos, sino de vivos." (Mateo 22:31-32 LBLA; énfasis mío)

 Jesús citó las Escrituras (Éxodo 3:6) escritas tiempo atrás, pero con vigencia en su tiempo, y Él los hace responsables de lo escrito. Fíjate en las palabras "no habéis leído" y en "lo que os fue dicho por Dios". Las Escrituras que ellos leían, eran de la misma manera como si Dios les estuviera hablando en su generación ("os fue dicho por Dios" o "lo que a vosotros os fue dicho por Dios").Y no solo eso, Jesús cita las palabras textuales (verbatim) donde está el "Yo SOY". Él les estaba diciendo que Dios no ERA el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, etc, sino que Él ES el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, etc. Eso dependiendo de una palabra.

Se han ofrecido otros ejemplos también, en el apóstol Pablo. Por ejemplo en Gálatas 3:16, leemos:

"Ahora bien, las promesas fueron hechas a Abraham y a su descendencia. No dice: y a las descendencias, como refiriéndose a muchas, sino más bien a una: y a tu descendencia, es decir, Cristo." (LBLA; énfasis mío)

Acá es fascinante de que Pablo se basara en una diferencia sutil, pero importante. Su argumento y flujo de pensamiento se basa en el singular (en la categoría de número) de la palabra "descendencia" (lit., simiente), y no el plural "descendencias". En el texto griego son muy pocas las diferencias entre ambas palabras (en la terminación de ellas visualmente, lo que corresponde en este caso a lo mismo mencionado anteriormente, al número).

De manera que, como introduzco este tema, es un asunto importante el de las palabras que Dios inspiró. Claramente los textos por excelencia son 2 Timoteo 3:16 y 2 Pedro 1:21.

"Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia," (2 Timoteo 3:16 LBLA)

Y,

"pues ninguna profecía fue dada jamás por un acto de voluntad humana, sino que hombres inspirados por el Espíritu Santo hablaron de parte de Dios." (2 Pedro 1:21 LBLA)

De manera que el producto (los autógrafos) originado por los escritores del Antiguo (AT) y Nuevo Testamento (NT) son las Sagradas Escrituras, las mismas palabras de Dios. Esto claramente aplica a los idiomas originales, hebreo, arameo (para el AT) y griego (para el NT). Y la inerrancia bíblica aplica a los textos autográficos que fueron escritos por los escritores bíblicos, y no a las copias posteriores por los diferentes escribas. Si eres alguien que ha leído mis entradas anteriores, sabrás de Crítica Textual (sobre todo del NT). Y sabrás también que los escribas no fueron inspirados para hacer sus copias, sino que cometieron errores (y hablo mayormente del NT, que es lo que más he estudiado con respecto al tema). Pero también creo en la preservación de las Escrituras y en su tenacidad dentro de la tradición manuscrita. Es decir, que con el precioso e invaluable trabajo de Crítica Textual se puede restaurar las palabras originales de los textos bíblicos (y que no se han perdido, y que la tenacidad involucra que las lecturas en los manuscritos se preservan dentro de la tradición manuscrita).

Aquello a modo de introducción para lo que he de decir, como opinión, frente al enorme e invaluable trabajo de The Lockman Foundation y la producción de las traducciones de la Biblia en español: La Biblia de las Américas (LBLA) y la Nueva Biblia de las Américas (NBLA), y en inglés: the New American Standard Bible (NASB, en sus versiones de 1977, 1995).

Y es que, si tú sabes de versiones de la Biblia, sabrás que aquellas son traducciones de equivalencia formal y de las más literales que existen en ambos idiomas. Sé que la "literalidad" de las traducciones no es como se cree y como se pinta muchas veces. Claramente en la traducción de un idioma a otro los traductores deben optar por decisiones lingüísticas, de sintaxis, de definiciones, y muchas veces de legibilidad. Es decir, las traducciones no son perfectas ni representan el 100% sin perder nada de los idiomas originales. Lo entiendo y sé que es una realidad. Que es imposible que un traductor no sea de alguna manera un intérprete. Sin embargo, considero que entre las filosofías de traducciones, hay una diferencia real y distinguible entre la equivalencia formal y la equivalencia dinámica. Esta última es muchísimo más interpretativa que la primera. En la equivalencia formal se intenta de la mejor manera traducir palabra por palabra (de una manera legible claramente y no sin elegir significados dependiendo del contexto, etc), mientras que en la equivalencia dinámica, se consigue que en la traducción se vea reflejado muchas veces la idea, el significado de un pasaje en particular (esto dependiendo de la traducción; por ejemplo no es lo mismo la equivalencia dinámica de la Nueva Versión Internacional (NVI) que la de la Nueva Traducción Viviente (NTV).

Aquí dejaré un recurso de Grace to You (en inglés), donde John MacArthur aborda este tópico: https://uk.gty.org/library/questions/QA167/which-bible-translation-is-best 

Demás está decir que estoy de acuerdo con el Dr. John MacArthur en este tema. Considero de mayor importancia las traducciones que son de equivalencia formal, aunque estoy de acuerdo en que las de equivalencia dinámica sí juegan un rol importante en la lectura de la Palabra de Dios, no solamente en nuevos creyentes y jóvenes, sino también en el estudio de pasajes a la hora de la predicación, devocional, etc.

The Lockman Foundation es una organización religiosa sin ánimo de lucro y de carácter cristiano no denominacional que se ha dedicado a la producción de traducciones de la Biblia en inglés y en español, y a sus consecuentes publicaciones y distribuciones. Fue fundada en 1942 por F. Dewey & Minna Lockman, quienes vendieron su rancho/finca, ubicado en La Habra, California (EE.UU.) para formar The Lockman Foundation[1].

En cuanto a las versiones en español LBLA y NBLA, las considero versiones de la Santa Biblia de un incalculable valor para el equipamiento de los creyentes para su uso devocional, estudio profundo, predicación, etc. Podría decir que son las traducciones de la Biblia más literales (entiéndase como el objetivo logrado de una traducción de equivalencia formal) que existen en español. 

Personalmente uso mayormente la LBLA. Es más, uso la Biblia de Estudio de la LBLA (por Holman). Lamentablemente estas ediciones están fuera de impresión desde hace unos años, y se encuentran como rarezas en el mercado. Estas ediciones son mis favoritas (incluida la LBLA de una sola columna con referencias y margen ancho). Las referencias y las notas de la LBLA son oro puro, y lo vamos a explicar más adelante, aunque también lo he comentado en entradas anteriores en este blog.

Por algunos años, en mi principio de mi caminar con Cristo cuando asistía a una iglesia Bautista, usé la versión Reina Valera 1960. La amé. Tuve mis dos primeros ejemplares. Uno de tamaño mediano, que venía con un estuche negro. Estas eran producidas por las Sociedades Bíblicas Unidas. Precioso tipo de letra, canto dorado, bonita presentación. La letra era un poco pequeña, pero todavía es legible a mis ojos. La segunda que compré es una Biblia un poco más grande, distinto formato, pero RVR1960. Con una tapa de símil cuero color vino (muy bonita).

Pero ligeramente, en el tiempo, fueron reemplazadas por La Biblia de las Américas (por mi interés en la Crítica Textual del NT sobre todo). No fue un cambio precipitado, sino más bien informado.

Hallé (por la gracia de Dios) y compré la Biblia de Estudio de la LBLA. Una Biblia grande, más pesada por la buena calidad de las hojas, y su gran contenido de material. Pero un tesoro enorme, con miles y miles de referencias y notas en una espectacular columna central, y también en este caso con comentarios dentro de cada página, introducción a los libros de la Biblia, ayudas, concordancias, mapas y explicaciones a lo largo de toda la Biblia y un largo etc.

De hecho, este material (al menos las referencias y notas) están disponibles a cualquier persona con acceso a internet en la página BibleGateWay (https://www.biblegateway.com/). Si buscas la LBLA, tendrás acceso al texto bíblico, y a sus referencias y notas marginales (al final (es decir, abajo) de la página).

Y sin más, quiero ir al grano del asunto. Si comparamos la Reina Valera 1960, y La Biblia de las Américas, veremos muchas similitudes por cierto, pero también diferencias, y las quisiera enumerar, para que así, veamos en alguna proporción, la inmensa labor de The Lockman Foundation es la producción de la LBLA (y NBLA).


Similitudes entre RVR1960 y LBLA:

- Ambas traducciones son de equivalencia formal. En ambas los traductores (los distintos comités encargados de la traducción) se encargaron de producir una traducción palabra por palabra (en la manera de lo posible).

- Ambas traducciones son protestantes (en el sentido de que en su origen fueron por protestantes/evangélicos) y contienen el canon bíblico protestante (66 libros en total; 39 libros en el AT, 27 libros en el NT).

- Ambas conservan el español peninsular ("vosotros", "oísteis", etc) en su traducción.

- Ambas han demostrado en el paso del tiempo la gracia de Dios, quién nos ha proporcionado versiones fieles de la Palabra de Dios, y han contribuido en el crecimiento de millones cristianos hispanohablantes.

- En el Antiguo Testamento: ambas se basan mayoritariamente en el Texto Masorético Hebreo.


Diferencias entre RVR1960 y LBLA:

- Diferencias de base textual en el Nuevo Testamento: En la RVR1960 se basa mayoritariamente en el Textus Receptus (¿Cuál(es) edición(s)? Posiblemente la misma o mismas que usó Casiodoro de Reina en la producción de la Biblia del Oso; aunque también es de notar (y lo he abordado previamente en este blog) que incorporaron lecturas del Texto Crítico en la versión de 1960). En la LBLA se usó el Texto Crítico de Nestle Aland (NA) edición 26/27 (es el mismo texto impreso, los cambios son de formatos y una expansión de citas de manuscritos en el aparato crítico del NA27). De todos modos, la LBLA inserta pasajes de pocos manuscritos tardíos en su texto (ej. Hechos 8:37; 1 Juan 5:7 en la "Coma Joanina", y otros más). De todas maneras, el texto crítico de Nestle Aland es textualmente superior a las ediciones del Textus Receptus. El Textus Receptus se basa en relativamente pocos manuscritos, muy tardíos todos (de corte bizantino, y en un comentario del texto de Apocalipsis donde se encontraba el texto griego del Apocalipsis que Erasmo tuvo que extraer). El Texto Crítico se basa en toda la evidencia manuscrita, incluyendo los papiros tempranos, los códices mayúsculos (mal denominados "unciales"), el Texto Bizantino o Mayoritario, las traducciones antiguas coptas, latinas, siriacas, las citas patrísticas, etc, y desde Westcott y Hort en adelante (al menos en un cambio grande y sustancial), con mejores y más precisos métodos de crítica textual para determinar el mejor texto griego posible. Debo notar que el Textus Receptus y el Texto Crítico sean dos Nuevos Testamentos. Son el mismo, enseñan el mismo mensaje y ninguna doctrina cardinal de la fe cristiana se ve en peligro en las diferencias de variantes textuales. Sin embargo, el Texto Crítico presenta un texto más puro y cercano al original de lo que lo representa el Textus Receptus en las variantes y detalles.

- En la RVR1960 no hay palabras en itálicas/cursivas dentro del texto (no así en la versión de 1909 o llamada también Reina Valera Antigua (RVA)). En la LBLA sí lo hay. Ejemplo: Efesios 2:1 "Y Él os dio vida a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados," (LBLA). Las palabras "Él os dio vida" no están en el texto del idioma original, sino que son suplidas por los traductores para mayor legibilidad y comprensión del pasaje en cuestión. Agradezco la transparencia de la LBLA en este punto.

- En la RVR1960 no se indica cuando los escritores del Nuevo Testamento citan el Antiguo Testamento en un formato visualmente claro (sí lo hace en las referencias). En la LBLA sí, escribiendo la cita del AT toda en mayúsculas (ver el ejemplo arriba donde Jesús cita Éxodo 3:6 en Mateo 22:32). Es claramente visible en la LBLA cuando en el NT se cita el AT.

- La RVR1960 tiene muy pocas notas (generalmente son de traducciones alternativas, o explicaciones de nombres, o del día de reposo que era el sábado). Tiene, pero no son muchas. En la LBLA hay muchísimas notas de traducciones alternativas, explicaciones, de literalidad (es decir, cuando el texto literal hubiese sido oscuro para el lector, la lectura literal se deja en una nota al margen, pero se aclara en el texto bíblico), de variantes textuales en los manuscritos (no son específicos, sino generales: "Algunos manuscritos antiguos dicen..."), de variantes textuales en versiones antiguas, de significado de palabras (en el AT más comúnmente, cuando hay juego de palabras en los profetas por ejemplo).

Una diferencia interesante, es que en RVR1960 por ejemplo, en Nehemías 4:23 dice: "[...] cada uno se desnudaba solamente para bañarse." Aquí la RVR1960 está siguiendo el texto de la Vulgata Latina. La LBLA dice: "[...] ninguno de nosotros se quitó la ropa; cada uno llevaba su arma en la mano." Y tiene una nota al margen que dice: "Heb., su arma al agua". Es decir,  que el hebreo literalmente dice "su arma al agua". La dificultad está en la interpretación. Pero si tengo una RVR1960 no sabré que está siguiendo alguna versión antigua y no el Texto Masorético Hebreo, sino fuera por mi investigación (en la cual claro está que es muy importante, y que se debiera hacer). Sin embargo, si tengo la LBLA con notas, veré que el me dice que el texto hebreo es el citado arriba. Es transparente en este punto.

- En cómo escribir el Nombre de Dios (YHWH). En la RVR1960 se usa: Jehová. En la LBLA se usa: SEÑOR (todo en mayúsculas) o cuando el Nombre se usa junto con Señor, entonces se traduce como: DIOS (todo en mayúsculas). Aquí es básicamente dos posturas en cuanto a la pronunciación del Nombre de Dios. Los eruditos (en su conjunto) han indicado que la pronunciación del Nombre YHWH es: Yahweh (o Yahveh, o Yahvé; así en traducciones católico-romanas). Es sabido que la pronunciación "Jehová" es un intento de mezclar el Nombre Sagrado con las vocales de Adonai (Señor), y esto fue hecho en la edad media. El uso de reemplazar el Nombre con los títulos "Señor" o "Dios" se hizo desde tiempos antiguos, con la Septuaginta y la Vulgata Latina por ejemplo.

- Transparencia del nombre de personas que tradujeron la versión de la Biblia en cuestión e introducción al lector. Es claro que Casiodoro de Reina tradujo en su tiempo la Biblia al español en su versión: La Biblia del Oso, y luego Cipriano de Valera la revisó y editó, en la que es llamada: La Biblia del Cántaro. Luego las Sociedades Bíblicas hicieron ediciones, y han hecho muchos más después de la popular (la más usada) Biblia Reina-Valera 1960. Pero pregunto: ¿Quiénes la tradujeron? ¿Cuáles son sus nombres? ¿Dónde están las bases textuales establecidas para la versión específica de la RVR1960? ¿Introdujeron cambios en el NT con lecturas del Texto Crítico? Esto lo tuve que averiguar en una página de internet, pero no está claro en algún prefacio o introducción. Sería bueno y transparente con el lector. Quizás haya alguna edición que sí contenga esta información. Sin embargo, si quiero ver lo mismo planteado para la RVR1960, en la mayoría de los casos lo puedo ver en el prefacio e introducción de mi edición de la LBLA. Y si busco la página de The Lockman Foundation, aparecen los nombres de los traductores y consultores. Puede que no me sirva de mucho si no los conozco, pero al menos, la transparencia está. De hecho, dejaré aquí abajo una captura de pantalla de la misma página oficial de The Lockman Foundation con la información, para que vean la transparencia del equipo de traducción (algo que en lo personal valoro). Puedes hacer click en la imagen para agrandarla:


Eso en cuanto a las diferencias entre RVR1960 y LBLA (no es una lista definitiva).


También, de The Lockman Foundation me gustan sus cuatro normas básicas fundamentales en la producción de sus trabajos. Esto se puede ver en las primeras páginas de las ediciones impresas de LBLA y NBLA (se pueden encontrar en inglés en el siguiente enlace: https://www.lockman.org/who-we-are/ (En español, en el siguiente enlace: https://www.lockman.org/espanol/quienes-somos/).

1. Estas publicaciones serán fieles a los idiomas originales de hebreo, griego y arameo.

2. Serán gramaticalmente correctas.

3. Serán comprensibles.

4. Le darán al Señor Jesucristo el lugar que le corresponde, el lugar que le da la Palabra. Por lo tanto, nunca se personalizará ningún trabajo. (Nuestro trabajo es una sinfonía, no un solo, ya que muchos formaron parte de él).[2]

Algunos podrían pensar que la LBLA es una copia simplemente de la NASB. Nada más lejos de la verdad. Es cierto que ambas traducciones fueron impulsadas y financiadas por la misma fundación The Lockman Foundation. Pero, el comité de traductores y consultores es distinto (aunque hay personas involucradas en ambos comités de las traducciones) y muchas veces las diferencias en las elecciones de traducciones se ven en el texto mismo. Son muy parecidas. Es correcto decir que la LBLA es el equivalente claro de la NASB. Lo que no quiere decir es que la LBLA sea una copia exacta de la NASB. Ambas traducciones usaron en sus respectivas traducciones los textos en sus idiomas originales hebreo, arameo y griego. Son traducciones de los idiomas originales, y se produjeron con muchos años de intensa labor y esfuerzo (en diferentes años. Primero se produjo la NASB. Luego The Lockman Foundation vio la necesidad de producir un traducción de la Biblia al español con la misma filosofía y principios fundamentales de la fundación).

Dicho todo esto, una de las versiones o revisión de la NASB 1995 fue la Legacy Standard Bible (LSB; traducción de la Biblia en inglés), elaborada por un equipo de expertos de The Master’s Seminary and University. Es una traducción que honra la NASB 1995 y quiere preservar su legado[3] (en contraste con la NASB 2020, que de alguna manera, según algunos amantes de la NASB 1995, se apartó de su propósito original). 

De hecho, el mismo equipo de The Master's Seminary and University indican que la NASB 1995 es una traducción tan buena, que muchas veces, su revisión concordaba con esa versión y no tenían que modificarla, sino que los editores previos hicieron un excelente trabajo y una excelente elección de palabras traducidas, etc. Esto se puede ver en el siguiente video, en el cual dejo también el enlace para verlo en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=VijyyaLwEHA.

Permítanme decir que yo no gano ninguna retribución económica por presentar esta opinión. No recibo dinero alguno de The Lockman Foundation. Esta entrada ha nacido de mi propio interés de dar a conocer esta fundación y sus obras de traducciones bíblicas que para mí son de mucha bendición (y sé que son de mucha bendición para millones de cristianos, angloparlantes e hispanohablantes; y sobre todo con el inmenso trabajo de las múltiples ediciones impresas de la NBLA y que siguen saliendo).

Espero que esta entrada haya sido de utilidad para ti. Sea que uses RVR1960, LBLA o NBLA, sea el Señor ayudándonos en leer Su Palabra y ponerla en práctica en amor hacia Él y hacia los demás.

Dios te bendiga, querido lector.

Atte.,

Felipe Díaz-Valdés Bustamante.

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*Todas las citas Bíblicas en esta entrada (a menos que se indique otra versión) son tomadas de La Biblia de las Américas (LBLA), Copyright © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation.

[1] The Lockman Foundation History. Enlace: https://www.lockman.org/the-lockman-foundation-history/. Visitado el 15 de junio de 2026 a las 20:45 horas.

 [2] The Lockman Foundation: ¿Quiénes somos? Enlace: https://www.lockman.org/espanol/quienes-somos/. Visitado el 15 de junio de 2026 a las 21:42 horas.

[3] The Lockman Foundation: Legacy Standard Bible - LSB. Enlace: https://www.lockman.org/legacy-standard-bible-lsb/. Visitado el 15 de junio de 2026 a las 22:11 horas.

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